domingo, 5 de junio de 2011

Fragmento de CIVILVS I IMPERATOR del poeta René E. Rodas

XV

Este es un supremo mandato.
Mi voz inapelable debe ser devuelta
por vosotros como un eco,
en hechos precisos,
sin disminuir en medida ni sentido.
Ese perro macilento que ni las pulgas quieren,
debe morir.
Sus pensamientos habrán de cortarnos la cabeza
un día.
Que lo hagan con el filo de su cuello.
Sé que no hay idea capaz de mover una piedra,
no me engaño con verdades muertas.
Pero hay que creerlo por quienes lo creen,
hay que creerlo por los que ponen en ello
su todo,
y más hay que creerlo
por los que harán que otros lo crean,
esos que se mueven en el juego
del toma y daca
-"toma para mí, dame acá"-,
y que ya pululan a nuestra sombra
cavando el pozo donde habrán de tirarnos.

Ese hombre solitario,
sin para cuando tener contento,
habrá de ser sacrificado.
Se para en las plazas,
en las esquinas, en las ventas,
sostenido por sus pies descalzos,
trashumando hambres,
rumiando fiebres amargas,
y recita sus versos descarados.
Los jóvenes lo siguen y lo imitan en su estar.
Demasiado bello para no acabarlo.
Sus cartas van de mano e mano
y los comerciantes las extraen de sus mangas interesadas
y las entregan junto con las monedas de cambio
al comprador cómplice estafado.
Y la complicidad es siempre una estafa.
Pobres de vosotros.
Salvaremos a los amanuenses
del fasto enemigo,
pero no a nuestro propio necrólogo.
La víbora peligrosa
no es la que se cruza en nuestro camino.
La víbora peligrosa
es la que anida en nuestra axila.
Poeta es el hombre equivocado.
Es el hombre en el tiempo equivocado,
en el lugar equivocado.
Tiene equivocado el amor,
mal dispuestos los sentimientos.
Vive en un mundo paralelo a éste,
y su reloj corre con una música distinta
a la que da aliento a la carne.
Vive en el desconcierto,
pero algunos de sus versos
logran acertar en la indescifrable
medida del mundo.
Por eso, matar un poeta
es como matar un pajarito.
Sólo se le puede permitir a los niños:
que lo asesinen mis guardias imperiales
una noche de fiesta.
lo elevaremos al altar de los dioses,
vestido de gasa inmaculada,
nombraremos un día sagrado
a su memoria
y le haremos íconos para sus exvotos.
Siendo dios
será impotente, solitario, amargado y grave.
En nada lo habremos cambiado.
y quizás nos sea favorable.
No se puede lavar la carne
con un estropajo de amor.

El Primer Grito de Independencia


El 5 de noviembre se celebra, en El Salvador, el Primer Grito de Independencia. El Primer Grito fue un movimiento en busca de la independencia que fue apoyado por los ciudadanos centroamericanos y dirigido por José Matías Delgado, Bernardo y Manuel José Arce y Mariano Fagoaga que dejaron sentir la inconformidad del pueblo y la necesidad de realizar cambios políticos sociales, fiscales e internacionales necesarios para un nuevo desarrollo en la época de 1800's.


Sin embargo, no logró el éxito completo. Tras las conmociones de la provincia, las autoridades retomaron el control, aunque la revolución mantuvo muchas propuestas y siguieron con el movimiento que diez años después lograría la independencia de Centro América.

martes, 31 de mayo de 2011

Entrevista con el Poeta Miguel Huezo Mixco


Miguel Huezo Mixco, poeta salvadoreño autor de Tres Pájaros de Un Tiro, El Tercer Ejército y la
antología de su poesía El Ángel y las Fieras, tuvo un encuentro casi azaroso con el recién fallecido Ernesto Sábato.


"El primer libro que leí de él era su novel El Túnel. Confieso que no la compré sino que la robé de una librería. Ahora soy amigo del dueño."

El robo de libros no es un robo es más una colaboración con la literatura.


El Túnel, comentaba el poeta Miguel Huezo Mixco, es una novela sencilla y redonda pero un poco sombría. Se basa en los celos del personaje principal hacia su pareja. "El sentimiento de poseer algo o alguien es muy animal e instintivo en el ser humano" dice el escritor Huezo Mixco. Se vio, comentaba, envuelto en los mismo desvaríos y paranoias que consumían al personaje principal. Su relación en ese momento sobrevivió la influencia de Juan Pablo Castell, el asesino de María Iribarne.

Luego, leyó Sobre Héroes y Tumbas. Una obra un poco más sombría y más tenebrosa. "Sábato es como alguien que camina en un bosque. Normalmente, nos gusta caminar por el caminito, ver los pájaritos y las flores y todo bonito. Sábato no hace eso. Él camina por lo borrascoso y lo sinuoso. Se mete en aquello que es un poco más profundo."
Habla sobre Informe Sobre Ciegos, el fragmento más conocido de Sobre Héroes y Tumbas (al que en vano comparan algunos con Ensayo sobre la Ceguera). "Es una obra con una gran exigencia crítica y estílistica; creo que en ese momento no estaba listo para leerla."


Miguel Huezo Mixco reconoce que la formación científica de Sábato marcó de una manera muy profunda la obra y la manera de ver la vida del mismo. Su primera obra, Uno y el Universo, trata en un gran porcentaje sobre sus dudas filosóficas relacionadas con la física y la metafísica.
Es, en efecto, un lector muy exigente y un pensante muy crítico, asegura el escritor.


Para finalizar la entrevista, comenta que es imperativo para la vida y el desarrollo de cualquier persona leer a Sábato, en especial El Túnel.

martes, 24 de mayo de 2011

Ernesto Sabato - Continuidad de la Creación

CONTINUIDAD DE LA CREACIÓN.
Ernesto Sabato

Una catástrofe que sumiera a la humanidad en la miseria y en la ignorancia transmutaría el valor de todas las obras de arte, aniquilaría las riquezas de Leonardo, de los diálogos platónicos: nadie puede ver en una novela, en un cuadro, en un sistema de filosofía, más inteligencia, más matices de espíritu que los que él mismo tiene.

Pero aun sin catástrofe, la humanidad cambia constantemente y, con ella, las creaciones del pasado y los personajes históricos: el presente engendra el pasado; el Cervantes que escribió el Quijote no es el mismo que el Cervantes de hoy; aquél era aventurero, lleno de vida y despreocupado humor; el de hoy es académico, envejecido, escolar, antológico. Lo mismo pasa con Don Quijote, oscilando entre la ridiculez y la sublimidad, según la época, la edad de los lectores y su talento. No hay tal abismo entre la realidad y la ficción. Hoy es tan real —o tan ficticio— Cervantes como Don Quijote. Al fin de cuentas, nosotros no hemos conocido a ninguno de los dos y no nos consta su existencia o inexistencia efectiva, de carne y hueso; de ambos tenemos una noticia literaria, llena de creencias y suposiciones. En rigor, Don Quijote es menos ficticio, porque su historia está relatada en un libro, en forma coherente, lo que no sucede con la historia de Cervantes.

Fragmento de Uno y el Universo